- Serxu Solares @serxusolares
En Sanlúcar se acaba el mundo, o empieza; de aquí partió la primera vuelta al mundo en 1519, se celebraron entre 2019 y 2022 los 500 años, de la expedición. Territorio ligado al agua y a la tierra en el que son famosos sus vinos, especialmente la Manzanilla, las papas (patatas de Navazo) y los langostinos. Pero Sanlúcar es mucho más, es un espacio en el que soñar, en el que desconectar entre sus gentes amables, siempre dispuestas a ayudar y sin mirarte por encima del hombro.
Este es un medio que intenta hablar habitualmente de gastronomía y como sabéis, mis viajes lo son para disfrutar de ella; así que trataré de recorrer ese Sanlúcar gastronómico sin olvidarme de algunos rincones que merece la pena conocer, aunque en ellos no nos den de comer. En 2022 fue la Capital Española de Gastronomía, siendo la primera vez que se le concedía a una población no capital de provincia o comunidad autónoma, recogiendo el testigo de la Región de Murcia.
Está a 100 kilómetros de Sevilla, sin comunicación directa por autovía, tocando la provincia de Huelva
con las puntas de los dedos, pero tremendamente lejos, ya que el único acceso por carretera nos obliga a volver atrás, excepto para ir al camino del Rocío que podremos atravesar el mágico parque de Doñana situado justo enfrente. Sanlúcar hay que vivirlo desde tierra, pero es impresionante desde el agua. Yo tuve el enorme privilegio de poder hacerlo de la mano de nuestro amigo Juan, del Bar Juan. Gracias a él, he tenido la suerte de pasar el día, en varias ocasiones, en el agua, descubrir el barco semi hundido, sí, para los que en algún momento pensasteis que en la desembocadura del Guadalquivir había una plataforma petrolífera o similar, ya ha perdido ese atractivo, pues no, es un barco encallado y partido por la mitad, estuario de peces y ya visita turística marítima, actualmente la torre está completamente caída y el barco cada día más hundido, todo indica a que no pasando mucho tiempo desaparecerá del paisaje sanluqueño. Recorrer el Guadalquivir arriba y abajo y poder llenarnos de lodo hasta los ojos en la curativa orilla de Doñana. Pero quizá lo más atractivo de todo sea el desembarco en la oculta casi siempre isla de Juampur, que solo aparece con marea baja y en la que, si no andas muy bien de manejo, no es difícil encallar. Esta es una experiencia altamente recomendable y si tenéis la oportunidad no la despreciéis, porque merece mucho más la pena ir a la playa en la zona del parque natural.

Pero antes de meterme en la faena de las recomendaciones, tengo que terminar esta introducción diciendo que está es una guía bastante alternativa a lo habitual, buscando la autenticidad y el tipismo de la ciudad y tratando de dar a conocer rincones que la mayoría de ellos no suelen aparecer en las recomendaciones habituales, que no suelen estar recogidas en la mayoría de las publicaciones, porque o no visitan la ciudad, o hablan de oídas o vienen con tan poco tiempo que no quieren perderse, que no quieren ser auténticos, que no buscan darle al lector, el atractivo de perderse en los encantos de una ciudad como esta y os aseguro, que tiene muchos.
EL BARRIO ALTO
El barrio alto es el más auténtico de toda la ciudad, no apto para todos los públicos, está lleno de pequeñas tascas en las que poder disfrutar de una Manzanilla, a veces fina1, a veces pasada2 y otras en rama3 pero siempre fresca.
Nuestra base de operaciones es el Hotel Los Helechos, localizado en la plaza de la Madre de Dios, un 3 estrellas situado en una casa señorial del siglo XVIII, con habitaciones cómodas, sin lujos, siempre limpias y con un trato familiar. Es perfecto para olvidarse del coche, eso sí, o tenéis plaza de aparcamiento en su reducido parking o ir pensando donde tirar vuestro vehículo ya que la zona es imposible para aparcar, cuando reserves no te olvides de la plaza de garaje. Es un establecimiento que cuenta con 56 habitaciones divididas en planta baja y dos superiores, en la última con un solárium y piscina.

Si salimos de ahí, de Los Helechos, tenemos dos opciones, ir de frente en búsqueda de la Cuesta de Belén, paralelos al mercado, o girar a la derecha por la calle Baños, hasta encontrarnos un callejón en la acera de la izquierda por la que unas escaleras nos llevan al barrio Alto. Para mi son las dos mejores maneras de llegar, no obstante, hay más caminos que llevan a nuestra particular Roma. Si lo hacemos por la parte más conocida y comercial que es la Cuesta, llegaremos al Ayuntamiento y tomando a la izquierda, a unos metros, veremos la Iglesia Mayor, el Palacio de la Duquesita, que nos quedarían a la izquierda y hacia la derecha la Plaza de la Paz. Aquí no caigamos en la tentación de algunos de los bares (sigo pensando lo mismo muchas visitas después), con hermosas terrazas y anuncios sugerentes en pizarras reclama turistas, El Gallego por ejemplo un sitio donde te cobran la Manzanilla más cara que en el centro.
Sigamos caminando hasta llegar casi a la esquina y junto al antiguo banco, ahora Bar El Conejo y frente a la casa del partido comunista, está Casa Antonio, un bar de esos que guardan el encanto de la tierra. Para la mayoría resultará incomodo, pequeño, pero para mí está lleno de encantos, de conversación y de momentos agradables que siempre me hacen regresar, dispone de una gran terraza de la que he hecho uso y disfrute y ahora también de un comedor que te permite resguardarte en el invierno o en los días de mucho calor. Allí siempre solía tomar el primer vaso de Manzanilla, acompañado de una tapita, unas olivas, un poco de morcilla, de butifarra, o una rodaja de chorizón. Pero con el paso del tiempo y las visitas se ha convertido en un habitual del picoteo y es que su cocina es tradicional, sabrosa y bien elaborada. Disfruten aquí de unos buenos boquerones, las tradicionales acedías, las magistrales puntillitas, siempre que las tenga hay que pedirlas, o los sabrosos salmonetes. No suele faltar cada día uno o dos guisos que complementan la oferta.

A continuación, tenemos la llamativa terraza de El Conejo, no solía parar, pero desde hace algún tiempo merece una parada técnica, aquí siempre te encontrarás con mucha gente, es una terraza de éxito, amplia variedad de tapeo, se puede disfrutar de algunas de las tapas tradicionales sanluqueñas, pero también comerte una hamburguesa bien elaborada. Continuamos hacia la calle Jerez. A pocos metros, la primera a la izquierda nos encontramos con la calle Santiago; en ella hay un pequeño bar, El Rinconcillo, donde Maolito Damián, con sus aventuras de famoseo, os alagará con sus encantos y un vaso de Manzanilla pasada, Barbiana de Delgado Zuleta, acompañada siempre de una tapa de cortesía, que se vuelve especialmente interesante los sábados con el ajopapa y los domingos con el arroz. Allí desde la incorporación al equipo de Mila (su hija) siempre hay guisos interesantes y te ofrecen de comer. Mantiene algunos de los clásicos, como una rica ventresca que prepara con pimientos y unas latas de mejillones de diferentes tamaños. Tened claro que guisa como nadie y por encargo además de lo que tiene habitualmente, os preparará una buena comida al más alto nivel gastronómico. Es un lugar de encuentro y tertulia que cada día me gusta más, siempre atento a la jugada y moviéndose con gran maestría. Sus langostinos al ajillo y los arroces son una auténtica delicia.

Volvemos hacia la calle Jerez y nos dirigimos a Pozo Amarguillo, estrellándonos de frente con el Bar Juan, antes tendremos de nuevo una parada técnica. El Arquillo, siempre suele estar lleno, es un local donde poder disfrutar de una manzanilla o de un picoteo variado y bien elaborado. Esta peña (el Bar Juan), no es un sitio para turistas, recuerdo que me costó entrar 3 intentos, los dos primeros, él, pertrechado en la entrada nos indicó que el dueño había salido, de manera que su guasa nos hizo buscar otros lares, pero, los que me conocéis ya sabéis que soy muy terco, tenía algo que me llamaba y me obliga a intentarlo, así que, a la tercera, que dicen que es la vencida, le espeté, ¿otra vez, que eres el guardián que siempre estas tú y nunca está el jefe? El tono norteño, le sacó una sonrisa y dijo, es broma hombre, a partir de ahí, visita obligada en nuestros viajes. Aquí no esperes comodidades, ni taperío, ni grandes lujos, es un bar humilde, pero lleno de encantos, que no aparece en las guías, ni lo recomienda Carlos Herrera, ni esperes encontrarte turistas (cada vez hay más despistados como yo), más allá de los intrépidos y valientes. Últimamente Juan no anda muy bien de salud y hay muchos días que no está, sin él el local ya no es lo mismo. Así que probad suerte y a ver qué pasa.
Salimos a la izquierda, para bajar Pozo Amarguillo, la calle más transitada y con un tráfico loco de toda la ciudad y a pocos metros nos adentraremos en Los Aparceros, conocido por su famoso ajo campero que ponen a diario de tapa al mediodía y si va al ritmo de ventas normal, hasta las 14 horas aproximadamente, a veces se acaba antes, si no la Manzanilla nunca viaja sola, siempre hay un poco de menudo (cocido de garbanzos con callos y otras viandas), o en temporada unas habas, o unos chochos (altramuces). Aquí merecen especial mención su brandy, el amontillado y el oloroso. Es otro de esos bares que tiene sitio para la barra y poco más, Manolito el de Los Aparceros, siempre te recibirá con una sonrisa y Luis su pequeño lugarteniente los fines de semana.

Sin dejar el barrio alto, una de las últimas paradas de este recorrido, la tenemos que hacer, si Paco Félix nos deja, en La Herrería. Para llegar a ella saldremos a la izquierda donde a pocos metros nos sorprenderá la Pescadería de Ricardo Catapez con su oferta de pescados frescos (solo abre por las tardes), ahí giramos a la izquierda de nuevo y unas escaleras nos llevarán a la calle Trabajadero donde giraremos a la derecha y siguiendo la carretera nos estrellamos con La Herrería, una antigua herrería donde el padre de Paco Félix colocó una barra para ofrecer un vino a quien venía a calzar a sus caballos y hoy en día es un espacio gastronómico sin haber hecho ninguna obra desde sus orígenes o casi. Otro sitio para no asustarse, venid preparados para los mosquitos y dejarse sorprender por sus raciones a precios de risa, unos chipirones (no sean exquisitos, aquí no se limpia pescado), unos cachitos (carne ibérica en trozos), un poco de carrillá, creo que cualquiera de sus platos merece la pena, eso sí, tienen que saber que si lo que quieren es seguir tapeando, pidan medias y compartan entre varios o estarán perdidos. En la actualidad cuenta con un alojamiento turístico en la parte superior del establecimiento y cada vez es más conocido por lo que suele estar lleno. En la propia puerta de Jerez nos encontramos dos terrazas la de la izquierda pertenece a otro sitio que me gusta mucho. La Beli, mantiene el nombre de la antigua propietaria, mítica por sus guisos en el barrio alto, pero ahora la llevan, los niños, una familia que sabe lo que se hace, mantienen la buena mano en la cocina y siempre es un buen sitio para disfrutar de una tapa o de una cerveza.

MAS TASCAS DEL BARRIO ALTO
En la transición y recorriendo a la inversa otra de las maneras de subir al barrio alto nos encontramos con La Juli, para llegar a ella salimos a la izquierda de La Herrería y cuando nos encontramos con Pozo Amarguillo otra vez a la izquierda, andamos unos metros y llegamos a una rotonda ahí tenemos que tomar a la derecha y a penas a unos metros nos encontramos una auténtica sorpresa que te atrapa sin darte cuenta. Si salimos del hotel, cogeríamos a la derecha y al llegar a la calle principal a la izquierda, caminamos hasta ver la rotonda y estemos atentos o la pasaremos de largo. Un bar sin letrero que pasa desapercibido en el número 58 de la transitada calle Sebastián El Cano, el más antiguo de Sanlúcar, con más de 100 años a la espalda, lo regenta desde hace 40 la Juli, tiene 75 aunque nadie lo diría, la mejor Gabriela (Manzanilla) y siempre alguien con quien terminar charlando mientras te metes en la boca un salado bacalao, algún guiso, unas olivas Gordal, unos chochos o unas avellanas (aquí llaman así a los cacahuetes) de cortesía. Es un bar que hay que conocer y disfrutar.
Uno de esos locales por los que pasaba muchas veces pero que no tenía claro que pudiese entrar, pensaba que era solo para socios, es El Rincón del Costalero, en la calle del mismo nombre, un minúsculo establecimiento en el que Guillermo te atiende con sabiduría y una gran amabilidad, un sitio donde hay una buena Manzanilla y un ambiente lugareño muy interesante donde siempre hay una buena conversación.
Frente a la puerta principal de la Iglesia Mayor y justo antes de llegar al Palacio de la Duquesita, en la calle Condes de Niebla, se encuentra el local de la Hermandad de la Vera Cruz, donde podrás disfrutar de una buena Manzanilla. Además, tienen unos montaditos abundantes y sabrosos a precios económicos, que suelen ser un buen tentempié para poder seguir disfrutando de la Manzanilla.
Situados en la Puerta de Jerez, si cogemos la calle de la izquierda caminaremos hasta encontrarnos la oficina de Mapfre y allí giraremos hacia la calle Menacho. Caminamos hasta encontramos haciendo esquina con un pequeño bar de nombre Manolín, otro sitio para la barra y poco más, un vino con una tapa de cortesía, pero merece la pena la visita, Manolín es todo un personaje que no se olvida de una cara y siempre va a tener una buena palabra, una broma y sobre todo una sonrisa.
En la calle Pozo Amarguillo por debajo de Los Aparceros está El Reencuentro, un local donde alguna vez tomo unas tapas, suelen tener una buena relación calidad precio, si tu idea es comer por el barrio alto es uno donde puedes hacerlo con, habitualmente, garantías de éxito.
En la propia Plaza La Paz, nos encontramos dos locales más que visito de vez en cuando, el primer mas a menudo, el segundo cuando la ocasión lo permite. Taberna la O, un amplio establecimiento, de estética tradicional, con grandes arcos y barra a la antigua, donde es muy habitual encontrarse a grandes grupos cantando sevillanas y bailando, un sitio de encuentro, para poder disfrutar de una buena copa o de una cervecita, el ambiente siempre bueno y de los mismos propietarios que La Beli. El otro es la sede del Partido Comunista, enfrente de Antonio, es un sitio que habitualmente está lleno y que fríe magistralmente el pescado, un espacio donde sentarse a comer, pero que yo no suelo hacerlo porque prefiero tapear y allí de pescado no sirve.
Bar Puerta, una taberna de fluorescentes blancos, en la calle San Agustín, 52, donde poder disfrutar de una buena manzanilla, suele tener pescado seco y alguna otra cosa.

EL BARRIO MEDIO Y EL CENTRO
Si salimos de la Juli hacia la izquierda bajamos por El Cano y seguimos por la calle Ganado siempre en la acera de la izquierda nos vamos a encontrar con la calle San Miguel, allí giraremos y seguiremos hasta encontrar El Penitente, lleno habitualmente, podremos en este establecimiento disfrutar de un vino acompañado de una buena tapa de cortesía.
Seguimos saliendo a la derecha, caminamos atravesando la Plaza de la Salle y al finalizar la calle San Miguel giramos a la derecha y a 50 metros, llegamos a la calle de La Plata, allí justo en la esquina está Mil Pesetas, es otro establecimiento con encanto, sencillo, frio y de poca conversación, pero con una buena Manzanilla y toda la magia de los bares sanluqueños. Entre ambos nos encontraremos en la esquina del Pradillo, el Gordo Ramírez, buena paleta de Gabriel Castaño, varias manzanillas y ahora con una terraza que cuando pega el solito en primavera o en invierno es una delicia
Si decidís bajar por la Cuesta de Belén, como hacía yo siempre, hasta caer en las redes de la Juli
Salimos de frente y atravesamos camino de la Plaza del Cabildo, advertencia esta zona está repleta de bares para turistas en los que siempre hay mucha gente, seguro que te harás la pregunta de, ¿por qué Serxu no me los recomienda?; pues hazte otra pregunta mejor, si Serxu, que conoce muy bien Sanlúcar, no nos lo recomienda por algo será ¿no? Pues llegamos a la Plaza del Cabildo, bueno aquí concretamente a la calle Ancha y nos encontramos en la esquina con Barbiana, nunca en la terraza, hace unos años que lo han reformado y ya no tiene las dos barras que tenía antaño, han modernizado el espacio y ganado sitio para disfrutarlo, hay opiniones para todos los gustos, pero yo creo que a pesar de perder alguno de los encantos de tasca, han ganado, allí hacen las mejores papas aliñás, las mejores sin duda, sabrosas, en su punto ácido y de aceite y con una melva de primera división. La ensaladilla de gambas a la que no sé por qué razón le añaden pimentón, yo siempre les pido que no lo hagan, el lomito de bellota de quitar el sentío y la paleta de bellota siempre buena. Aquí disfruto también del chicharrón de corte y si tu economía lo permite, de unos langostinos de Sanlúcar de considerable tamaño, eso sí, a 95 – 100 €/kg. lo que significa unos 8 € por pieza como mínimo. Es un sitio turístico, igual que el resto, pero no se pueden ir de Sanlúcar sin probar sus papas aliñás.

El Cabildo, un establecimiento decorado con los vinos de Argüeso, tiene unas buenas Tortillitas de Camarón y un buen tapeo. Buena manzanilla siempre. La Gitana, una buena oferta de tapas y buena manzanilla, ambos establecimientos tienen una amplia terraza, pero yo huyo siempre de ellas, me gusta la barra, donde se vive el ambiente de otra manera . Saliendo de la plaza (ojo hay otro en la plaza, pero no es lo mismo), se encuentra en la calle capillita, La Bellotera, una tienda con unas mesas altas fuera y un par dentro, donde se come el mejor jamón de bellota de todo Sanlúcar, cortado con maestría a cuchillo, siempre perfecto, chicharrón frito y unos quesos increíbles, acompañados de Manzanilla San José de Bodegas Barón, posiblemente la mejor marca que se puede tomar en el copeo habitual. Este no es un sitio económico, pero si proporcionado a lo que ofrecen con una calidad extraordinaria en sus productos y un buen proveedor para recordar Sanlúcar en tu vuelta a casa, llevándose por ejemplo las conservas Senra, una selección de guisos tradicionales de la gastronomía sanluqueña hechos como en casa, es una conserva que no lo parece con la que quedar bien seguro, un regalo que lleva dentro un poco de esta maravillosa tierra, siguen innovando, incorporando referencias y buscando colaboraciones.

Y hacia el otro lado, bordeando el famoso Balbino, caminamos un poco más y nos encontramos con la Plaza de La Victoria, en él están dos establecimientos que merecen mucho la pena. El primero es L’Aspilla, un local de reciente creación y participado por los propietarios de La Beli, asociados con todo un crack que os encontrareis por este medio de vez en cuando, Pepe, es un cocinero atrevido, valiente y que ha decidido romper con lo tradicional sin perder ni un poquito de distancia con el producto local, presumen de que la mayor parte de sus ingredientes provienen de la zona, son de proximidad y eso se nota con una oferta creativa, basada en el producto y conseguida para ofrecerte una manera diferente de comer en Sanlúcar de Barrameda. Tiene una buena oferta de vinos. Y justo enfrente nos encontramos con El Trasiego, Ismael & family dirigen este establecimiento donde siempre aciertas, a mi personalmente me gusta más el interior que su gran terraza, pero hay pocas diferencias, ofrece una oferta variada en la que puedes encontrarte desde pescaito frito al modo tradicional a otra selección de platos que rompen con la oferta más habitual, tienen también una buena oferta de vinos.

Aquí os dejo algunas propuestas más por si no queréis moveros de la zona. Siempre a tope y con una amplia terraza Martínez, un sitio moderno, con una atractiva propuesta, una buena manzanilla, vinos, Estrella de Galicia de Bodega, coctelería y copas con una oferta gastronómica que va desde unas tradicionales patatas alioli o una ensaladilla, a nachos o hamburguesas tipo smash poco o nada tiene que ver con el resto y permite un picoteo diferente. Es un sitio para dejar para el final, ya que podemos seguir con manzanilla o pasarnos al siguiente nivel. En la plaza detrás de la biblioteca saliendo de Barbiana a la izquierda – Plaza San Roque – está Juanito, suele haber un buen queso y es una taberna pequeña donde tomarse un vino. En la calle San Juan, 6 está Dealbariza una tienda gourmet donde se puede tomar un vino.
Nos salimos del bullicio y nos acercamos a la calle Bolsa esquina con Mar, allí está Pedro Hernández, un bar estanco, que mantiene el atractivo de lo antiguo, el precio del vino del barrio alto, unos buenos quesos y chacinas y algunas otras tapas. Tiene varios tipos de Manzanilla para poder elegir. Merece la pena la visita por lo bonito que es y para tomar algo está bien.

En la propia calle Mar hay otros 2 establecimiento que merecen nuestra visita. Casi enfrente de Pedro Hernandez está La Niña de Koke, grande, bullicioso, con opción de tapeo, una oferta en la que se puede parar.
Ya de vuelta y antes de regresar a Los Helechos, hay dos paradas interesantes y una tercera cuando se llega a ella. en el Carril de San Diego, 18 está La Quesería de Marconi, un establecimiento en el que poder comprar o disfrutar in situ de una buena oferta de quesos y de vermouth. Muy cerquita de allí en la calle Santa Ana, un callejón que termina en la calle Ancha, está La Taurina, un vetusto establecimiento que tiene al frente de la barra a Santi. Tomarse una Manzanilla y caer en la tentación de sus papas alioli, la carne a la cerveza negra con setas, el queso curado si os gustan los sabores de carácter no se puede perdonar, el bacalao… la realidad es que se guisa fantásticamente.

El punto final, si el cuerpo lo permite, lo podemos poner en la Bodega La Cigarrera, una espectacular bodega, llena de botas, donde en su patio se puede disfrutar alguna vez de cena con flamenco en directo, pero donde siempre se goza de su increíble Pedro Ximenez; esta bodega está muy cerca del mercado por una de sus entradas, ofreciendo la posibilidad de comprar en él y por 4 o 5 € te lo preparan. Es una oportunidad para poder probar el langostino de Sanlúcar si tu bolsillo no te permite pagar el precio de los bares, pero también de disfrutar cualquier pescado o carne.
EL BARRIO, EL PINO Y BAJO DE GUÍA
Seguramente cualquiera que haya leído algo sobre Sanlúcar alguna vez, estará diciendo, “este hombre no conoce la ciudad”, no citó Bajo Guía. Pues si claro que la voy a citar, como un sitio muy bonito para visitar, de paseo o por la playa, nunca os sentéis en una terraza o preparar la cartera, pero bien preparada, mi máxima recomendación es la barra del Poma. No obstante, si no tenéis problemas económicos, la materia prima que allí se mueve es de primera, hay sitios de mucho renombre como Casa Bigote, donde seguro disfrutaréis de productos de gran calidad y magníficamente preparados, lo que ocurre es que a mí personalmente, lo que me gusta de Sanlúcar de Barrameda es otra cosa, son sus gentes, sus bares, sus tapas, una forma mucho más rica y económica de conocer la esencia de esta tierra. Aquí también tenemos Avante Claro otro establecimiento de buena cocina, con calidad y que, seguro que disfrutareis, además tiene Estrella de Galicia de Bodega que siempre te va a sentar bien, han abierto recientemente otro establecimiento en el Centro, en la Calle Victoria.

Pero perdiéndose caminando un rato por detrás de Bajo Guía, está el Barrio, una zona con bodegas y bares humildes pero muy interesantes, en el Callejón de Guía 22, nos encontramos con la mejor freiduría que conozco, donde a diario hay pescado fresco que se fríe de la mejor manera posible y con el mejor aceite, la Peña Bética Er Carlos, quizás no hay que mirar mucho para las paredes con algunas fotografías que pueden herir la sensibilidad política o futbolera, pero a mí eso me da igual, yo allí voy a comer pescao y tomate y esto lo hacen como nadie. Er Carlos es otro de esos establecimientos que no tiene ni letrero, al que hay que ir sabiendo y preguntar que pescao hay hoy, calamares fritos, acedías, tapaculos, boquerones, salmonetes y gambas cocidas, de tu gusto depende, cualquiera de ellos estará perfecto. Además, tienen un buen tomate para aliñar que siempre merece la pena pedir. Por supuesto acompañado todo de una rica Manzanilla.

En esa misma calle tenemos El Pili en el número 16, un establecimiento con encanto, en el que tomar una buena Manzanilla de la E y siempre acompañada de una rica tapa, el domingo suele hacer ajo campero. Justo al lado está La Chucha, otro de esos sitios para no asustarse, pero donde poder tomar una Manzanilla simplemente o picar algo.
Allí cerca en la calle Rubiños está Hermanos Chachón, otra tasca, modernizada, con comedor y donde disfrutamos de algún vino, no he probado a comer, pero si es de los de hacer ruta, cuando estás por el Barrio y en la esquina con San Salvador hay que parar en La Taberna der Guerrita, su Manzanilla es de calidad, con varias a elegir, pero lo interesante de este establecimiento es su carta de vinos y su sala de catas en la que se organizan saraos enológicos muy interesantes y a los que hay que estar atentos, por supuesto hay una buena oferta gastronómica.
En esta zona hay muchos más establecimientos, por ejemplo, en la calle Pirrao esta Hermanos Boja, un local de barrio, a la antigua y en la que podrás disfrutar de buena Manzanilla, siempre acompañada de una generosa tapa, en esta misma calle esquina con Sargenta, nos encontramos con el famoso Colorao, un sitio donde disfrutar de abundante pescado a precios razonables, pero que para mí no tiene el encanto de otros establecimientos.
En la propia calle Pirrao y rompiendo con todo está LXS Astronautas, un establecimiento en el que puedes disfrutar de una variada oferta gastronómica, atractiva, con un ambiente joven, desenfadado, a mi me recuerda mucho al ambiente que se respira en Malasaña. En definitiva un sitio para visitas y disfrutar. En la calle Trasbolsa, 84 nos encontramos con la Taberna despacho Gabriela, de una de las mejores manzanillas para el copeo de Sanlúcar.
En El Pino, a pocos metros del Barrio y cruzando la transitada calle Barrameda, en la Escalera del Paseillo esquina con San Diego de Alcalá, uno de esos locales locos, que hay que descubrir, a a mi me encanta, pero hay que ir con ciertos cuidados y advertencias, el Palomito, hijo del famoso policía local de la época el Palomo, es un personaje muy peculiar, gigante, de voz potente y carácter divertido pero marcado, manda en su casa y hay que entenderlo para comprenderlo. Hablo de la Peña El Cincho (elemento de correas tradicional para llevar los pasos de Semana Santa, único de Sanlúcar de Barrameda y que hoy en día solo utiliza una hermandad), en este establecimiento habitualmente con cada consumición suele poner abundantes tapas, pero si quieres disfrutar su cocina, déjate llevar, si tiene cazón fresco, no puedes dejar de probarlo. Eso sí, este es un sitio para ir a comer si pides platos, porque es abundante y seguro que no te olvidarás del sitio, o te vas asustado o enamorado, no suele haber término medio.
BONANZA
No señores, no tiene nada que ver con aquella antigua serie de la televisión, es la zona más cercana al puerto, donde está la bodega más cercana al rio Guadalquivir, concretamente en su orilla y que luego hablaremos de ella. Perderse por los bares de aquí es mezclarse con el tipismo más marinero y auténtico. Si buscas pijerío aquí estás perdido, pero si buscas la humildad y la cercanía de la gente, es otro de esos sitios mágicos en los que estar. Aquí vamos a encontrarnos propuestas que descubrí gracias a mi buen amigo Fran Senra de Conservas Senra, como el Bar Er Migué un peculiar sitio en el que disfrutar de un buen pescado frito de cortesía recién traído de la mar y una manzanilla de la E, el Bar Morales y La Campana una vez allí pregúntele a cualquiera, están todos cerca de la lonja y del puerto y todos los lugareños los conocen.
RESTAURANTES
Vamos a empezar por el que considero el mas creativo de la ciudad, se trata de El Espejo, en la calle Caballeros, 13 en el lateral del Ayuntamiento, el local está lleno de encantos, su decoración casi viene dada ya por el propio edificio, pero se han cuidado los detalles y pretende ser un sitio gourmet de nivel buscando acariciar la soñada estrella Michelin. Con platos bien elaborados, creativos y llenos, habitualmente, de atractivos, su servicio es en ocasiones mejorable y su carta de vinos acorde al establecimiento, los precios son adecuados a la calidad del producto que estamos disfrutando.

Continuamos nuestro camino y tenemos una visita muy interesante, Doña Calma, calle Director Julián Cerdán, 8. Seguramente el local menos atractivo en cuanto a su decoración y demás, es decir que no busques la elegancia este es mas informal, ruidoso, a pie de playa y con un servicio informal, desenfadado, pero tengo que decir que es el sitio donde mejor he comido de los que aquí recomiendo, imprescindible disfrutar de su atún, en cualquiera de las modalidades y formas, tiene una carta atractiva y una selección de vinos adecuada.

Entrebotas, es el restaurante de la Bodega La Gitana se entra por su lateral por la calle Banda Playa, tiene una zona de copas perfecta para disfrutarla en verano y el restaurante se divide en dos espacios uno interior y otro exterior, ambos de decoración cuidada y con mobiliario moderno y cómodo. Tiene una amplia carta en la que podrás disfrutar de diferentes elaboraciones en frio y caliente, con una selección de pescados y carnes y una buena oferta y arroces y fideos elaborados al modo de levante, en paella grande y todos los granos tocando el fondo. Altibajos en sus elaboraciones, pero en general bien, para mí es mejor disfrutarlo fuera de su época mas fuerte ya que al estar en una zona muy turística puedes encontrarte con grupos, con niños y romper el encanto del establecimiento. La carta de vinos, aunque lógicamente está protagonizada por os propios de la bodega, tiene mas opciones de Sanlúcar y una buena oferta que incluye tintos, blancos y varios Champagne.
Poma en Bajo de Guía, uno de los clásicos y que ya recomendamos su barra un poco más arriba, es un establecimiento de corte tradicional, en el que se guisa bien y sus elaboraciones son clásicas, tradicionales y sin grandes pretensiones gourmet, comer en la mesa de la ventana del comedor de arriba te garantiza unas vistas fantásticas del Guadalquivir y de Doñana, aunque solo hay una mesa así. Pero hay un plato que sí que quiero destacar su plato de gambas blancas crudas en aceite de oliva virgen extra una auténtica delicia.

Casa Bigote en Bajo de Guía, posiblemente junto a Casa Balbino, es el establecimiento más conocido de Sanlúcar y como decía más arriba si tu bolsillo te lo permite, aquí te darás un buen homenaje, disfrutarás de buen pescado y de unos excelentes langostinos. Tiene una carta muy amplia y bien elaborada. Si quieres algo más informal, hay otra opción allí mismo que es la Taberna, en ella te encontrarás algunas de sus afamadas recetas.
Puerta Victoria en la calle de la Victoria, 7. Otro establecimiento en la zona del lío, en pleno bullicio, junto a la Plaza del Cabildo y donde comer en verano resulta complicado, pero este establecimiento se sale de la norma de la zona y se atreve con algunas propuestas interesantes, los platos están bien elaborados y la relación calidad precio es correcta, a mí ya sabéis que me gustan poco las terrazas y prefiero el interior, pero vosotros mismos. No esperéis grandes cosas, pero sí podéis disfrutar de alguna ensalada divertida, de un poco de atún y algún postre con encanto. Su carta de vinos bien.
La Lobera en la Avenida del Cerro Falón, 32, una atractiva oferta de platos en la que no se puede dejar de probar el atún rojo, un sitio informal, pero con algunas propuestas sofisticadas. Merece la pena si quieres disfrutar de una gastronomía interesante a precios razonables.

Bota Punta Taberna en la Calle Banda Playa, 7 muy cerca de la Plaza del Cabildo, una propuesta interesante, con una pequeña selección de vinos y una oferta gastronómica en una carta que denominan «Canalla» con influencia de varias cocinas, oriental, sanluqueña, mediterránea. Un sitio que rompe con lo tradicional y que ofrece una opción al menos para probar y juzgar.
VER EL ATARDECER
No te puedes ir de Sanlúcar de Barrameda sin ver uno de sus atardeceres y para mí hay tres sitios que son ideales. Chiringuito La Orilla, es el más cercano a Bajo de Guía, tomarte una cerveza o un Gin & Tonic, es una opción atractiva para ver meterse el sol en el agua. Un poco más adelante dejando a espaldas Bajo Guía, está el mas moderno Inesperado, donde puedes elegir la opción interior acristalada o exterior, depende de cómo esté el tiempo, en ambos además de tomarte una copa, puedes comer o cenar. Y el más bullicioso de todos, la Cafetería del Hotel Guadalquivir, en su última planta al módico precio de un café 2,5 – 3 € tendréis unas vistas espectaculares de todo Sanlúcar con una terraza al este y otra al oeste, pero sobre todo si tenéis suerte de poder pillar sitio y ver el atardecer, es emocionante, suelen acompañarlo de música tipo Juego de Tronos, en fin un espectáculo que merece la pena vivir.

SITIOS QUE VISITAR
Justo al lado del Mercado de Abastos, en Las Cobachas han abierto el CIMA (Centro de Interpretación de la Manzanilla), donde podrás conocer la historia y forma de elaboración de este vino único. Desde Bajo de Guía salen las excursiones a Doñana, podéis informaros en la Fábrica de Hielo.

A 5 minutos de Bajo Guía tenéis la Playa de Las Piletas, que empalma con la de la Jara y continua hasta Chipiona, también hay playa en la zona de Bajo de Guía y sigue hacia el Baluarte de San Salvador, es otra visita interesante la de esta fortaleza, aunque desgraciadamente se encuentra en bastante mal estado. Para llegar a ella tenéis que dirigiros hacia Bonanza y entrar por la calle San Salvador.

Ya que estáis allí si vais en algún vehículo podéis continuar hacia las Salinas de Sanlúcar Proasal pertenecientes al Parque Nacional de Doñana, un espectáculo blanco que merece mucho la pena, en sus balsas podréis observar a los flamencos y otras aves que suelen alimentarse allí. Poco después os podréis adentrar en el Parque de Doñana, no circulando por encima de los 20 km/h. en este tramo os permiten pasar con el coche atravesando el pinar. Luego se puede volver con mucho cuidado (es poco recomendable para vehículos que no sean altos), por una carretera poco asfaltada que atraviesa la Algaida, el campo de Sanlúcar con kilómetros de líneas de huerta e invernaderos.



Volvemos hacia la zona centro y tenemos una visita obligada. Callejear hacia la Plaza del Cabildo entrando por la Plaza de los Cisnes, donde hay algunas construcciones históricas muy bonitas. En la calle Capillita, casi frente a la Bellotera, está la Capillita del Carmen. Saliendo hacia la calle Ancha, tomamos a la izquierda y seguimos caminando. Cuando la calle se estrecha, continuamos hacia la Bodega Argüeso (desgraciadamente le queda poca vida, van a construir), encontramos justo al lado de ésta, en la esquina la Parroquia de Santo Domingo, una iglesia del siglo XVI construida a expensas de la Casa de Medina Sidonia. Seguimos caminando sin dejar ese mismo camino y llegamos a la Iglesia de San Francisco, merece la pena la visita interior con atractivos espacios con retablos impresionantes. Si al salir a la calle Ancha desde Capillita decidimos ir a la derecha, a pocos metros nos encontramos con la Biblioteca Municipal y justo detrás de ella la Iglesia de los Desamparados.




Continuamos caminando, bien por la Trascuenta o por la calle Bretones, que nos llevan a la Cuesta de Belén y llegando al Mercado de Abastos, lleno hasta la bandera normalmente por las mañanas y visita muy interesante, justo al lado las mencionadas Cobachas y el CIMA. Al coronar la cuesta está el Ayuntamiento con unos jardines muy interesantes para visitar y poder hacer algo de “sesioneo”.






Ya estamos en el barrio alto, a izquierda y derecha desde ahí nos encontraremos con viviendas tradicionales y algunos edificios con mucho atractivo. Si vamos hacia la derecha veremos a pocos metros siguiendo el sentido del tráfico la Basílica de Nuestra Señora de La Caridad, la bodega La Guita y cuando finalizas ésta, miras a la derecha y podrás hacerte el selfie en la Puerta de Rota. Bordeas entonces la bodega y por la calle Monteros. Nos encontramos en la Plaza de la Paz y si vamos por la izquierda (aquí estuvimos en Antonio) nos estrellamos con el Palacio de la Duquesa de Medina Sidonia (la Duquesita) y la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la O, en esta hay visitas al campanario con unas vistas espectaculares de la ciudad.




Bordeamos la iglesia en dirección contraria al tráfico por la calle Luis de Eguilaz y vemos a derecha e izquierda varios edificios de Bodegas Históricas la mayoría de Barbadillo, hasta llegar al Castillo de Santiago, muy bien conservado. Aquí tenéis la opción de pasear por fuera o pagar la visita interior. Justo al lado del castillo se encuentro el Museo de la manzanilla de Bodegas Barbadillo y entre uno y otro hay una calle que te lleva de nuevo abajo; no obstante, yo os recomiendo bajar por la otra cara por la calle Cava del Castillo, donde nos encontraremos un monumento muy atractivo a los fusilados en Sanlúcar por la defensa de la República. Y allí nos encontramos un palacete lleno de encantos y unas escaleras que te llevarán abajo también. Finalmente, y si estáis en la fecha, no os podéis perder las famosas Carreras de Caballos en la playa, o las Procesiones de Semana Santa, independientemente de las creencias ver bajar o subir los pasos por la Cuesta de Belén es impresionante. Ya os lo podréis imaginar los que la subáis andando. Sanlúcar tiene también su feria la Feria de la Manzanilla que suele celebrarse entre mayo y junio en la zona de La Calzada en pleno centro de la ciudad.









VISITAR ALGUNA BODEGA
Estando en la tierra de la Manzanilla y de los vinos generosos hay que visitar una bodega o varias y descubrir el “Milagro Andaluz”. Hay muchas que tienen visitas y en casi todas estas son total y absolutamente turísticas, hechas, por lo general, por guías turísticos cuyo conocimiento es mucho más histórico que técnico, pero así y todo nos encontramos con algunas personas muy apasionadas que nos contarán las cosas muy bien. Todo depende de lo que busquéis y que tipo de viajeros seáis. Casi frente al hotel Guadalquivir está Hidalgo La Gitana, es una bodega gigante con visitas diarias y bastante interesante, se puede hacer con niñ@s, aunque es muy probable que se aburran. También por el centro tenemos La Cigarrera (ya conocemos su taberna) y Bodegas Portales Pérez, la más pequeña de todas, visita con cita previa, pero merece la pena, es la visita más técnica con diferencia de todas, la visita más privada y con una cata de vinos que si se acerca el propietario será mucho más interesante. Además, saliendo hacia Chipiona junto al hospital nos encontramos con la bodega de Delgado Zuleta, y junto al castillo de Santiago la de Barbadillo, para mí la más turística, concurrida y aburrida, pero merece la pena ver sus enormes bodegas llenas de botas. Estos son solo algunos ejemplos de las muchas que hay. En Bonanza tenemos Bodegas del Rio que citábamos antes, han cambiado mucho en los últimos años, evolucionando y mejorando sus instalaciones y servicios, pasaron de ser una bodega almacenista a comercializar sus propios vinos. Tienen una gran manzanilla.



En definitiva, Sanlúcar es un sitio donde encontrarse bien, un destino lleno de magia y del que es muy fácil enamorarse. Conozco varios casos de personas que llevan visitándola 20 o 30 años, algunos que se compraron casa y pasan largas temporadas y otros como yo que pasamos de visitarla 5 o 6 veces al año a elegirla como lugar de vida y residencia. Pasar unos días en Sanlúcar es desconectar, cambiar el ritmo y vivir de otra manera, pero para ello hay que conocerla, hay que vivirla como la viven sus gentes, si no, serás un turista más y seguro que no la descubrirás en su esencia.
HOTELES
- Los Helechos *** Sin duda nuestra recomendación, por el trato familiar, la ubicación y la relación calidad precio. Plaza de la Madre de Dios (Centro)
- Albariza Boutique Hotel **** Uno de los mas nuevos y atractivos de la ciudad. Calle Bolsa (Centro)
- Macia Doñana **** Calle Orfeón Santa Cecilia (Bajo de Guía)
- Hotel Guadalquivir **** Calzada Duquesa Isabel (Centro – Feria de la Manzanilla)
- Eurostars Palacio Marqués de Arizón **** Av. Quinto Centenario (Centro)
- Posada de Palacio *** Calle Caballeros (Barrio Alto – Frente al Ayuntamiento)
- Hotel Barrameda ** Calle Ancha (Centro – Junto a Barbiana)
- La Alcoba del Agua Boutique ** Calle Alcoba (Centro)
- La Casa de la Especias * Calle Regina (Centro)
- La Posada de Mechu Avenida de la Marina (Periferia)
- Apartamento con piscina Sanlúcar Golf (Club de Campo de Sanlúcar a las afueras)
1 MANZANILLA FINA: Es la mas joven de la bodega, tiene un periodo mínimo de crianza biológica bajo velo de flor de 2 años. La mayor parte de ellas tienen un envejecimiento mayor 3-4 años.
2 MANZANILLA PASADA: Sometida a periodos muy largos de crianza biológica bajo velo de flor, podemos encontrarnos en esta categoría con vinos que han envejecido 8-9 años.
3 MANZANILLA EN RAMA: Embotellada directamente de la bota de envejecimiento sin hacerle nada o prácticamente sin filtrado alguno.
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