Bárbara Rodríguez Lisboa no se visita, se saborea. La capital portuguesa es una ciudad que entra primero por el olfato: el aroma del café recién molido, el bacalao confitándose lentamente, las sardinas asándose en parrillas improvisadas y el dulzor inconfundible de los pastéis de nata saliendo del horno. Situada frente al Atlántico y moldeada por…
Hay ciudades que se visitan y otras que se saborean. Évora pertenece, sin duda, al segundo grupo. Llegué a la capital del Alentejo con la idea de descubrir y de conocer una ciudad histórica, Patrimonio de la Humanidad, pero pronto entendí que aquí la historia no solo se contempla: se come, se bebe y se…